QUIAPIN®

Jabón Líquido Antibacterial e Hipoalergénico
23 enero, 2018
TIAPIN®
8 febrero, 2018
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QUIAPIN®

Categoría:
Descripción

Fórmulas y Presentaciones:

QUIAPIN® 25 mg Tabletas en estuche por 30. Cada comprimido recubierto contiene Quetiapina (como fumarato).

QUIAPIN® 100 mg Tabletas en estuche por 30. Cada comprimido recubierto contiene Quetiapina (como fumarato).

QUIAPIN® 200 mg Tabletas en estuche por 30. Cada comprimido recubierto contiene Quetiapina (como fumarato).

Excipientes: Lactosa monohidrato 19,98  mg y otros c.s.

 

Categoría:

Antipsicótico

 

Acción Farmacológica

No se conoce el mecanismo exacto mediante el cual la quetiapina ejerce su efecto antipsicótico. Sin embargo, este efecto puede ser mediado a través del antagonismo de los receptores de dopamina tipo 2 (D2) y serotonina tipo 2 (5-ht2).

La quetiapina es un antagonista de los receptores de serotonina 5-HT1A y 5-HT2, dopamina D1 y D2, histamina H1, y adrenérgicos α1 y α2. No tiene afinidad significativa por los receptores de benzodiacepina o muscarínicos colinérgicos. La somnolencia e hipotensión ortostática asociados con el uso de quetiapina se puede explicar por el antagonismo de los receptores de histamina H1 y α adrenérgicos, respectivamente.

La quetiapina se absorbe bien y de forma rápida. Los alimentos incrementan la concentración pico en plasma (Cmax) en un 25% y la curva tiempo – concentración (AUC) en un15%. Se distribuye extensamente en el cuerpo, con un volumen de distribución aparente (VolD) de 10 ± 4 L/Kg. Tiene algo porcentaje de unión a proteínas plasmáticas (83%). Se metaboliza extensamente en el hígado. Luego de una dosis oral, menos del 5% se excreta sin cambios. Los principales metabolitos son inactivos. La vida media de eliminación es en promedio 6 a 7 horas. Luego de una dosis oral, aproximadamente un 73% se excreta vía renal y un 20% se excreta en las heces.

 

Indicaciones

Esquizofrenia, depresión bipolar, episodios maníacos en el trastorno bipolar I.

 

Precauciones

Carcinogénesis/tumorogénesis: Hay un incremento estadísticamente significativo de la incidencia de adenomas de la glándula tiroides a células foliculares y de adenocarcinomas de glándula mamaria en roedores. La relevancia en humanos de estos hallazgos es desconocido.

Mutagénesis: Quetiapina produce una elevación reproducible en las mutaciones de una de las seis cepas de los ensayos de mutación in vitro de genes bacterianos en la presencia de activación metabólica. En otras pruebas in vitro no se evidencia potencial clastogénico.

Embarazo/Reproducción:

Fertilidad: En ratas Sprague-Dawley se evidenció incremento del intervalo y número de apareamientos requeridos para producir embarazo (macho y hembras), ciclos estrogénicos (hembras) y disminución del índice de embarazos (hembras) a dosis equivalentes a 0.6 veces la DHMR basado en mg/m2. Los efectos sobre el apareamiento persistieron hasta 2 semanas después de descontinuar quetiapina en ratas machos que recibieron dosis 1.8 veces la DHMR. También se incrementaron los ciclos estrogénicos irregulares en ratas hembras a dosis equivalentes a 0.1 y 0.6 veces la DHMR.

Embarazo: Estudios adecuados y bien controlados en humanos no han sido realizados.

Quetiapina provocó retrasos en la osificación fetal, reducción de peso fetal y de la ganancia ponderal materna, e incremento de las muertes fetales y maternas en ratas.

Categoría FDA Embarazo: C

Parto: Los efectos de quetiapina en el parto son desconocidos.

Lactancia: Quetiapina se distribuye en la leche materna de animales. Se desconoce si quetiapina se distribuye en la leche materna humana, pero no se recomienda la lactancia durante el tratamiento con quetiapina.

Pediatría: No hay información disponible sobre la relación entre edad y los efectos de quetiapina en pacientes pediátricos. La seguridad y eficacia no han sido establecidas.

Geriatría: No se ha observado problemas geriátricos específicos que limiten la utilidad de quetiapina en los adultos mayores en los estudios que incluye sujetos mayores a 65 años de edad. Sin embargo, la depuración plasmática media de quetiapina en pacientes adultos mayores fue 30 a 50% menor que en pacientes más jóvenes. Puede ser necesario reducir la dosis inicial y deseada, así como hacer más lento el ajuste de dosis en los adultos mayores.

De acuerdo a la FDA, quetiapina no está aprobado para el tratamiento de los síntomas conductuales en pacientes adultos mayores con demencia. Los estudios clínicos de quetiapina y otros antipsicóticos atípicos para el tratamiento de los síntomas conductuales en adultos mayores con demencia mostraron un mayor índice de muertes asociadas con su uso, comparado con los pacientes que recibieron placebo. Las causas de muerte varían, pero la mayoría parece ser de base cardiológica (p.e. insuficiencia cardíaca o muerte súbita), o por infecciones (p.e. neumonía).

General: Los pacientes que tienen factores de riesgo de diabetes, como obesidad o una historia familiar de diabetes e inician tratamiento con antipsicóticos atípicos, deberían realizarse pruebas de glicemia al inicio de tratamiento y después efectuarse controles periódicos con la finalidad de disminuir el riesgo de desarrollar complicaciones metabólicas serias.

Todos los pacientes tratados con antipsicóticos atípicos deben ser supervisados con el objetivo de hallar tempranamente la aparición de síntomas de hiperglicemia, como polidipsia, poliuria, polifagia o debilidad. En caso de desarrollar los síntomas de hiperglicemia debe realizárseles pruebas de glucosa en sangre en ayunas.

 

Interacciones medicamentosas

Las siguientes interacciones medicamentosas han sido seleccionadas basadas en su potencial significancia clínica:

Nota: las combinaciones que contengan alguno de los siguientes medicamentos, dependiendo de la cantidad, también pueden interactuar con el presente fármaco.

Alcohol o fármacos depresores del sistema nervioso central (SNC) (se ha observado que quetiapina potencia los efectos cognitivos y motores del alcohol).

Agentes antihipertensivos (puede potenciar el efecto hipotensor de estos medicamentos).

Cimetidina (la depuración oral de quetiapina disminuyó en 20% cuando se administró conjuntamente a cimetidina 400 mg tres veces al día).

Inhibidores del citocromo P450 3 A (CYP3A), tales como claritromicina, diltiazem, eritromicina, fluconazol, itraconazol, ketoconazol, nefazodona, verapamilo (aun cuando no hay experiencia con la combinación de quetiapina y un potente inhibidor de la enzima CYP3A,  se recomienda cuidado teniendo en cuenta que el metabolismo principal de quetiapina involucra dicha enzima).

Agonistas de dopamina o Levodopa (los efectos de estos medicamentos pueden ser antagonizados por quetiapina).

Inductores de citocromo P450 hepático (la depuración oral media de quetiapina se elevó cinco veces en pacientes que recibían fenitoína; se pueden requerir mayores dosis de quetiapina durante el tratamiento concomitante con un fármaco inductor enzimático; se puede requerir la reducción de la dosis de quetiapina si se descontinúa el inductor enzimático).

Lorazepam (La depuración oral media de lorazepam disminuyó en 20% cuando se administró concomitantemente con quetiapina 250 mg tres veces al día).

Tioridazina (La depuración oral de quetiapina se elevó en 65% cuando se administró concomitantemente con tioridazina 200 mg dos veces al día).

 

Alteración de valores de laboratorio

Los siguientes ejemplos han sido seleccionados basados en su potencial significancia clínica:

Valores fisiológicos

TGP y TGO (se han reportado valores elevados, usualmente durante los 2 primeros meses de uso de quetiapina; aproximadamente el 6% de pacientes en estudios clínicos experimentaron elevaciones mayores a tres veces el valor superior normal; todos los pacientes fueron asintomáticos y la mayoría de elevaciones (80%) retornaron a valores basales durante el uso continuo de quetiapina).

Conteo sanguíneo (se han reportado leucopenia, neutropenia y eosinofilia transitorias durante el tratamiento con quetiapina).

Colesterol total y triglicéridos (en pacientes participantes de estudios placebo-control de corto plazo se reportó la elevación desde su nivel basal en 11% y 17%, respectivamente, lo cual está débilmente relacionado con ganancia ponderal).

GGT (se han reportado valores elevados; los pacientes fueron asintomáticos y los  valores retornaron a su nivel basal durante el tratamiento con quetiapina).

Pruebas de función tiroidea (en estudios clínicos se ha observado la reducción, proporcional a la dosis, de la concentración de tiroxina libre [T4], alrededor del 20%, pero con picos de ≥50% en algunos casos, en el extremo mayor del rango terapéutico. Aparentemente esta reducción se presenta al inicio del tratamiento con quetiapina y no ocurren otros cambios durante el resto del tratamiento; cerca del 0.4%  [10/2,386] de pacientes en estudios clínicos experimentaron elevación de la concentración de la hormona tiroidea estimulante (TSH) y seis de estos pacientes requirieron tratamientos de reemplazo hormonal tiroideo).

 

Contraindicaciones

Las siguientes contraindicaciones han sido incluidas  basadas en su potencial significancia clínica:

General: Está contraindicado el uso de antipsicóticos atípicos o de segunda generación en pacientes ancianos con demencia y que manifiestan psicosis o cambios en el comportamiento de tipo psicótico. Los estudios clínicos con estos fármacos en esta población han mostrado una mayor tasa de mortalidad asociada a su uso en comparación con los pacientes que reciben placebo.

Excepto bajo circunstancias especiales, este medicamento no debe ser usado cuando exista el siguiente problema médico:

Hipersensibilidad a quetiapina.

Riesgo-beneficio debe ser considerado cuando exista el siguiente problema médico:

Demencia por Alzheimer (la disfagia asociada con el uso de fármacos antipsicóticos puede elevar el riesgo de neumonía espirativa) (posible incremento del riesgo de convulsiones debido al bajo umbral de convulsiones en la demencia por Alzheimer).

Cáncer de mama, historia de (aun cuando no se demostró en estudios clínicos de quetiapina concentraciones elevadas de prolactina, la elevación ha ocurrido con el uso de otros fármacos antipsicóticos y en estudios de quetiapina con animales; los estudios han mostrado que aproximadamente un tercio de los cánceres de mama son prolactina dependientes in vitro).

Enfermedad cardiovascular, incluyendo

Anormalidad de la conducción o

Insuficiencia cardiaca o

Infarto o isquemia miocárdica, o historia de, o

Enfermedad cerebro vascular o

Condiciones que predispongan a hipotensión, incluyendo

Deshidratación o

Hipovolemia (la hipertensión ortostática puede exacerbarse o puede exacerbar una  enfermedad cardiovascular o cerebro vascular pre existente; si la hipotensión se presenta durante el ajuste de dosis, se recomienda que la dosis retorne al nivel previo) (la deshidratación puede predisponer a la elevación de la temperatura corporal, y los fármacos antipsicóticos pueden afectar la habilidad de reducir la temperatura corporal, lo cual eleva el riesgo de colapso por calor).

Abuso o dependencia a drogas, historia de (estos pacientes deben ser observados cuidadosamente por signos de mal uso o abuso de quetiapina, como con cualquier fármaco nuevo del SNC).

Insuficiencia hepática o insuficiencia renal severa (se pueden presentar altas concentraciones sanguíneas de quetiapina; puede ser necesario ajustar la dosis, especialmente durante el inicio del tratamiento).

Hipotiroidismo (en estudios clínicos de quetiapina ocurrieron casos de disminución de tiroxina libre [T4]).

Convulsiones, o historia de (raramente se presentaron convulsiones en los estudios pre ventas de quetiapina; se recomienda usar quetiapina con cuidado en pacientes con historia de convulsiones o de umbral bajo para convulsiones).

 

Monitoreo

Los siguientes parámetros son especialmente importantes en el monitoreo del paciente:

Función hepática anormal (los valores de transaminasas deben ser medidas antes de usar quetiapina en pacientes con sospecha o insuficiencia hepática confirmada: se debe reevaluar periódicamente en estos pacientes, así como aquellos pacientes con signos o síntomas sugestivos de problemas hepáticos de inicio reciente).

Supervisión cuidadosa de pacientes con tendencia suicidas (recomendado en pacientes de alto riesgo, teniendo en cuenta que la posibilidad de intentos suicidas es inherente a la esquizofrenia; se recomienda prescribir la menor cantidad del medicamento necesario para el adecuado manejo del paciente y así prevenir la sobredosis).

Exámenes oftalmológicos (se recomienda la evaluación del cristalino por métodos adecuados para detectar la formación de cataratas, como la lámpara de hendidura, de inicio y cada 6 meses durante el tratamiento con quetiapina; se han observado cambios en el cristalino en pacientes con tratamiento a largo plazo con quetiapina y se han desarrollado cataratas con uso crónico de quetiapina).

 

Reacciones adversas

Nota: se han asociado disturbios en la regulación de la temperatura corporal con el uso de otros agentes antipsicóticos. Se recomienda cuidado en la administración de quetiapina en pacientes que puedan experimentar situaciones que puedan contribuir a la elevación de la temperatura corporal, como ejercicio extenuante, extremo calor, deshidratación o tratamiento concomitante con medicamentos anticolinérgicos.

El síndrome neuroléptico maligno (SNM) ha sido asociado con el uso de agentes antipsicóticos. Se reportaron dos posibles casos durante los estudios clínicos con quetiapina. El SNM es un complejo de síntomas potencialmente fatal  que puede incluir: hiperpirexia, rigidez muscular, estado mental alterado e inestabilidad autonómica como pulso o presión arterial irregular, taquicardia, diaforesis y disrritmia cardíaca. Puede presentarse elevación de la creatinina quinasa, mioglobinuria (rabdomiolisis) e insuficiencia renal aguda. El diagnóstico diferencial debe excluir enfermedades severas como neumonía o infección sistemática, presentando además efectos extra piramidales con toxicidad anticolinérgica central, colapso por calor, fiebre por fármacos, y patología primaria del SNC.

Disquinesia tardía, un síndrome potencialmente irreversible, con movimientos involuntarios disquinéticos, ha sido reportada en pacientes que usan otros medicamentos antipsicóticos. La disquinesia tardía ocurre con mayor frecuencia en pacientes adultos mayores especialmente mujeres que en pacientes más jóvenes. El riesgo de desarrollar este síndrome y experimentar efectos irreversibles aparentemente es directamente proporcional a la duración del tratamiento y la dosis acumulativa total, aun cuando se puede desarrollar en cualquier momento durante el tratamiento Antipsicótico. No hay tratamiento conocido para la disquinesia tardía, aun cuando se puede obtener remisión parcial o completa cuando se descontinúa el medicamento antipsicótico. Por otro lado, los medicamentos antipsicóticos pueden suprimir los signos de este síndrome, enmascarando el proceso subyacente. Por estas razones, quetiapina debe ser usado solo en aquellos pacientes con enfermedad crónica que no responden a medicamentos antipsicóticos y en quienes otros tratamientos con menos complicaciones no están disponibles o son inapropiados. Además, se debe usar la menor cantidad de quetiapina y evaluar periódicamente la necesidad de continuar el tratamiento.

Los siguientes efectos adversos han sido incluidos basados en su potencial significancia clínica:

Necesitan atención médica

Incidencia menos frecuente

Disartria, disnea, síntomas extrapiramidales o parkinsonianos, síntomas de resfrío, leucopenia, hipotensión ortostática, edema periférico, rash cutáneo.

Incidencia rara

Cambios en el cristalino, galactorrea, hipotiroidismo, hipotensión, cambios menstruales, síndrome neuroléptico maligno (SNM), convulsiones, taquicardia.

Necesitan atención médica sólo si persisten o son molestosos

Incidencia más frecuente

Constipación, mareos, somnolencia, boca seca, cefalea, dispepsia, ganancia de peso.

Incidencia menos frecuente

Dolor abdominal, visión anormal, anorexia, astenia, cefalea, hipertonía, sudoración incrementada, palpitaciones, faringitis, rinitis.

 

Advertencias

Estudios epidemiológicos sugieren que el riesgo de hiperglicemia y diabetes aumenta en pacientes que ingieren antipsicóticos atípicos, llegando en algunos casos, a producir hiperglicemia extrema, asociada incluso a cetoacidosis y hasta coma hiperosmolar o la muerte.

Los pacientes que usan estos medicamentos se les debe controlar los niveles de glicemia, y es prudente supervisar a los pacientes tratados con antipsicóticos atípicos en relación a la aparición de signos y síntomas de diabetes.

Los pacientes diabéticos que inician tratamiento con antipsicóticos atípicos deben ser supervisados con regularidad con la finalidad de realizar un control adecuado de la glicemia.

Evitar las bebidas alcohólicas.

Administrar con o sin alimentos, con estómago lleno o vacío, como indique el médico.

Es importante que los cuidadores contacten al médico y no administren este medicamento para el tratamiento de los problemas conductuales en pacientes adultos mayores con demencia.

Dosis perdidas: tomar tan pronto como lo recuerde. No tomarla si está cerca la hora de la siguiente dosis. No duplique la dosis.

Puede provocar mareos, especialmente durante los 3 a 5 primeros días, cuidado al conducir operar maquinaria o realizar trabajos que requieran alerta máxima.

Según estudios post comercialización se ha observado en pacientes ancianos con psicosis relacionada a demencia tratados con antipsicóticos atípicos o convencionales, que existe un mayor riesgo de mortalidad.

En la actualidad no existe ningún medicamento aprobado para el tratamiento de los signos y síntomas de psicosis en pacientes adultos mayores con demencia.

Los fármacos antipsicóticos convencionales y atípicos no han sido aprobados para el tratamiento de la psicosis relacionada a demencia en ancianos. Para estos pacientes los profesionales de la salud deben considerar otras opciones de tratamiento.

Este producto no debe administrarse en pacientes con intolerancia a la lactosa o galactosa.

 

Posología (Modo de Uso ) y administración:

 

Dosis Usual en Adultos

Antipsicótico: Vía oral, inicialmente con 25 mg, dos veces al día, con incremento de 25 a 50 mg, dos a tres veces al día hasta alcanzar la dosis de 300 a 400 mg al día, en dosis divididas administradas dos o tres veces al día, para el cuarto a séptimo día. Otros ajustes de la dosificación pueden realizarse en incrementos o decrementos de 25 a 50 mg, dos veces al día con intervalo de dos días. algunos pacientes pueden requerir dosis tan bajas como 150 mg al día.

Nota: se debe considerar una menor tasa de incrementos, así como una menor dosis deseada en pacientes geriátricos y en pacientes con insuficiencia hepática, predisposición a la hipotensión, u otras condiciones debilitantes. Un estudio dosis-respuesta con dosis menores de 300 mg al día fue más eficaz que la dosis de 300 mg al día.

Cuando se reinicie el tratamiento de quetiapina en pacientes que descontinuaron este medicamento por más de una semana, se debe iniciar con el método de dosificación arriba descrito. Si el periodo de descontinuación ha sido menor a una semana, quetiapina puede ser reiniciado con la dosis de mantenimiento previa.

Dosis usual máxima en adultos

800 mg al día.

Dosis Pediátrica Usual

Antipsicótico: la seguridad y eficacia no ha sido establecida.

 

Sobredosis

Para mayor información sobre el manejo de la sobredosis o la ingesta no intencional, consulte en el centro de salud más cercano.

Efectos Clínicos de la Sobredosis

Nota: los efectos de la sobredosis pueden ser similares a los efectos secundarios experimentados a dosis terapéuticas, pero pueden ser más severos o varios efectos pueden ocurrir simultáneamente.

Los siguientes efectos han sido seleccionados basados en su potencial significancia clínica:

Aguda

Mareos, bloqueo cardíaco, hipotensión, hipokalemia, taquicardia.

Nota: el bloqueo  cardiaco de primer grado e hipokalemia fueron observados en un paciente después de una sobredosis estimada de 9600 mg de quetiapina. La ingesta adicional (al tratamiento habitual) de 10 gr no ha dejado secuelas ni casos fatales entre los pacientes.

Tratamiento de la sobredosis

Tratamiento sintomático y de soporte.

Para disminuir la absorción – Lavado gástrico, después de la intubación en pacientes inconscientes, y se debe considerar la administración de carbón activado con un laxante. No se recomienda la inducción del vómito debido al riesgo de aspiración si el paciente está obnubilado o presenta convulsiones o reacciones diatónicas en la cabeza y cuello.

Tratamiento específico: Si es necesario, administrar tratamiento anti arrítmico. Sin embargo disopiramida, procainamida y quinidina tienen la capacidad de potenciar el posible efecto de ampliar el intervalo QT que se presenta en la sobredosis por quetiapina. Además, bretilium puede potenciar el efecto hipotensor de quetiapina, debido al bloqueo adicional de los receptores alfa adrenérgicos. La hipotensión puede ser tratada con fluidos endovenosos y/o agentes simpaticomiméticos. Sin embargo, epinefrina y dopamina pueden exacerbar la hipotensión a través de la estimulación beta adrenérgica en presencia del bloqueo de los receptores alfa adrenérgicos inducido por quetiapina. La medicación anticolinérgica (antidisquinética) puede ser administrada en presencia de síntomas extra piramidales severos.

Monitoreo – Se recomienda el monitoreo continuo del electrocardiograma (ECG) para detectar posible arritmias.

Tratamiento de Soporte – Se debe establecer y mantener la  vía aérea y asegurar la adecuada oxigenación y ventilación. Los pacientes que se sospecha o confirma la sobredosis intencional deben ser evaluados por psiquiatría.

 

Consulte a su médico

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura inferior a 30 ° C en Lugar fresco y seco.

SNC PHARMA, S.A. de C.V.

Rif: J-29855562-9

 

 

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